Ese bendito guajiro sigue asaltando mis pensamientos

By | 1 enero, 2018

Soy hombre de 43 de edad

Pues mi casa donde vivo con mi esposa esta construida en la parte trasera del terreno donde esta la casa de mis suegros… Para un evento especial se buscó un grupo de albañiles que hiciera un piso de cemento en casi todo el patio. Al llegar a trabajar me doy cuenta que son tipos del barrio muy masculinos y bastante rudos en su presencia, algo descuidados pero de músculos macerados por el tiempo y el trabajo. Primero me fije en uno de porte muy salvaje, parecía el jefe de la obra pero al rato me doy cuenta de su compañero un hombre de rasgos levemente indígenas de piel bronceada de tanta exposición al sol, una leve pero atractiva barriga no tan pronunciada y unos brazos colosales de músculos muy macerados que terminaban en unas gigantes manos rústicas y de unas descuidadamente largas y curtidas… En ese momento me ilusioné con semejante espécimen. Comencé mi labor con simples “buenos dias” pasando a mayor confianza tanto que ya se sabia mi nombre y yo el de el, aunque sus amigos le decían simplemente Guajiro. Bueno entre masturbaciones furtivas detrás de la ventana mientras trabajaban y conversaciones tontas fue acrecentando mi deseo por el… Estaba algo obsesionado con el, al punto que buscaba tropezarme con el en la calle o buscando excusas para poder intercambiar palabra con el. A este punto ya el trabajo estuvo terminado pero nuestro contacto seguía a tal punto que compartimos algunas cervezas en casa o fuera de ella… Una vez estuvimos tomando whisky junto a otras personas frente a casa y todos se fueron a acostar cuando de repente me ve a los ojos y me dijo “dale pues” señalando con su boca su miembro, yo pasado de tragos pero no tanto lo rechacé haciendo mi papel de hombre casado y lo bote de la casa… El mantenía su postura mientras yo le cerraba el portón de la casa no sin antes voltearme y decirle ” y pensar que me había enamorado tuyo” me voltee y me fui a dormir… Pasaron dias y el insistía en tener algo conmigo y yo haciéndome el duro con semejante invitación hasta que accedí y un dia le dije ” mañana en la mañana en tal sitio te espero”. Al amanecer me dirijo al sitio y allí estaba, nos saludamos como si nada y procedimos a viajar a donde iba a suceder lo impostergable. Llegamos a un pequeño hotel de a pie que ya conozco, entramos, nos registramos y me percato que de mi invitado estaba un poco nervioso. Al entrar a la habitación inmediatamente comienza a quitarse la ropa, entra al baño, se ducha y sale desnudo. Mis ojos se deleitaron por primera vez con semejante animal humano. Era lampiño con pocos vellos el el pecho y ombligo, con una piel morena matizada, sus piernas eran unas columnas gigantes y su hermosa barriguita solo comparable con sus brazos de dios griego y sus insuperables manos de obrero. Se acerco a mi dejándose tomar su miembro entre mis manos mientras me comparte una picara sonrisa de perversión. Alli inicio mi juego entre mi boca y su miembro grueso y largo de manera casi inmediata mi amante acaba en muy poco tiempo dejando su cargamento completo en mi boca. Acto seguido el se recuesta sobre la cama mientras yo voy al baño a deshacerme de su cálido néctar. Al salir del baño me hace señales con su mano para que siga con la juerga a lo que acepto poniéndome entre sus piernas para seguir consintiendo su hermoso miembro, alli sentí como sus manos tomaban mi nuca gentilmente y allí me di cuenta de su personalidad dócil. Dejé de mover mi lengua para pasearme por su vientre y pecho hasta llegar a su cara y decirle “te puedo dar un beso???” El sin pensarlo dos veces me dijo que si. Entonces probé esos gruesos labios coronados por un tímido bigote. Después seguí con mi trabajo oral mientras él se movía de arriba a abajo mientras yo sobaba mi herramienta con la mano libre hasta engrosarla y hacerla latir como nunca. Mi cuerpo estaba consciente de que en este capítulo yo seria el pasivo y con mucho gusto. Por segunda vez mi amante acaba y con la misma fuerza y torrente esparciendo su placer liquido por todos lados. Le vi su rostro y una ligera sonrisa acompaño su mirada hacia mi, me puse a su lado y lo abracé sin límite. Le hice una petición ” puedo recostarme en tu pecho?” A la cual asintió sin problemas. Me recosté en su pecho y puse su brazo sobre el mío, ese momento fue muy dulce. En el momento mas cálido de ese abrazo baje mi mirada a sus pies y me sorprendí mucho cuando vi sus pies y eran idénticos a los de mi padre… Voltee mi cabeza y me senté en la cama volviendo a pedir algo”puedo cortar tus uñas???” Y también aceptó. Saque un cortauñas de mi morral y le corte las uñas a mi amante… Quizás piensen que es una locura pero ese fue el mejor momento de esa jornada… Sentí mucho placer al hacerlo. Terminado este momento llego una tercera calentura, su miembro volvió a mostrar su máximo esplendor alli entendí esta tercera parte e inmediatamente me coloque en 4 y el se poso justo en la entrada de mi ano comenzando muy torpemente a penetrarme, me voltee y sonreí diciéndole que tenía mucho que aprender el sonrió y siguió intentando penetrarme quizás cono solo el sabía. Me extrañaba su poca pericia en estos momentos… Mo intentó pero nunca pudo penetrarme a lo cual desistió y solo se masturbó entre mis nalgas dejando correr su delicioso liquido en mi espalda… A tres años de este encuentro sueño con que se repita y pueda hacer lo que no pudo… Ese bendito guajiro sigue asaltando mis pensamientos y protagonizando mis masturbaciones…

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